25 agosto, 2017

Insuficiente

No sé porque está conmigo.
No creo que deba pedir un aumento.
¿Una fiesta sorpresa para mí?
¿De verdad me ha dicho que estoy guapa?
¿Enserio mi madre me ha esperado despierta toda la noche?
Para que le voy a hablar si seguro que le molesto.
Seguro que me llama porque quiere algo.

Podría seguir con infinidad de frases que demuestran lo poco que nos queremos el 90% del tiempo. Como nos sentimos inferiores e insuficientes para los demás. Nos cuesta creer que merecemos las cosas buenas que nos pasan en la vida. Es como intentar sabotear cualquier atisbo de felicidad.

¿Cuántas veces nos hemos comparado con alguien a quienes consideramos mejores? Y lo divertido del caso es que no sabemos exactamente en qué son mejores, solo nos basamos en la cantidad de dinero en su bolsillo, o en lo guapo/a que es. Nos quedamos ahí.  Porque el pensar en el recorrido que has hecho para llegar donde estas o para ser quien eres, con todo lo que eso conlleva, no es un paso que esté en nuestra cabeza.

¿Por qué es más fácil pensar: me ha dejado porque soy lo peor a pensar: me ha dejado él/ella se lo pierde? O ¿Debería pedir un aumento de sueldo? Seguro que me dice que no. A pensar: He trabajado muy duro y merezco como mínimo un aumento de sueldo.

Es que al final no confías en tu pareja, porque no te quieres. No es porque sea un ligón, o ligona. Es porque no tienes la suficiente confianza en ti para pensar: Yo he dado el paso y confío en ti, si me la juegas, el/la que pierde eres tú. Y punto. Es que no hay más.  Si vives en desconfianza es porque alimentas en tu cabeza la idea de que no eres suficiente para esa persona y que en cualquier momento te va a sustituir.

Lo mismo pasa con los amigos, cuando te vives comparando con ellos es porque no te quieres y te sientes inferior a ellos. Y en el fondo no compartes con ellos sus triunfos, porque solo ves que te quedas ‘’atrás’’ cuando no es así. O cuando necesitas desahogarte con ellos pero lo primero que piensas es: No quiero molestar. Error. Los amigos se eligen, y si ellos te han elegido es porque te quieren en su vida, y para ellos eres lo más, no pienses que pueden encontrar a alguien mejor que tú, al contrario deben de agradecer tenerte en sus vidas.

Y no quiero malinterpretaciones ni nada, pero es que nos hemos aferrado a la idea de que si decimos y pensamos que valemos mucho, somos unos creídos y vamos de sobrados por la vida y no es así. Si no te crees lo que vales, nadie lo va hacer, los abuelos no estarán eternamente para recordárnoslo (una pena).

Está bien que busques a una persona para compartir tu vida mejor que tú.
Está bien que llames a tus amigos a las deshoras porque les necesitas.
Está bien que pongas un precio a tu trabajo y a tu talento y que no aceptes menos.
Está bien que tengas tus estándares altos.  


Nunca aceptes menos de lo que mereces, porque el mundo estará dispuesto a hacerte sentir como una persona insuficiente y debes de estar preparado para afrontarlo y demostrarles que se equivoca. 

Así que, cómete a Beyoncé y créete lo que vales. Porque lo vales.