20 noviembre, 2016

Starving

Leer de tanto en tanto,
acomodarme por las noches en mi cama antes de apretar Netflix
y ya sabes ‘’& chill’’
trabajar, estudiar, estudiar, trabajar
y entre uno y otro, alguna discusión en casa.
Pantallas de móviles rotas, paseos con el perro que acaban mal
cafés matutinos, té de antes de dormir
la luz que nadie quiere apagar por pereza a salir de la cama
comidas con las amigas, cotilleos sin cesar,
risas, risas y más risas
salir de fiesta y no parar
de esas en la que acabas sin sentir los pies al volver a casa
paseos largos, vistas al mar.
Cenas en casa del amigo de una amiga,
juegos, risas y ahí estabas tú
un reto antes, un beso después, un desliz inocente…
Tú.
Y ahí se acabó,  o ¿ahí comenzó?
¡yo que sé! solo se que,
todo estaba bien, todo era normal
me sentía plena, nada que arriesgar, nada que perder, nada que demostrar
admito que la palabra vacío no tenía cabida en mi vida,
hasta que te probé.
No sabía que estaba hambrienta, hasta que te probé.
No sabía que buscaba algo,
no sabía que necesitaba algo,
hasta que te probé.
Tú, eres lo que no vi venir, y me arrollaste de pleno.
Y solo espero que de esta, podamos los dos salir enteros.