20 noviembre, 2014

Síntomas de que eres una persona EXTRAÑAMENTE FELIZ



Últimamente no he pasado mucho por aquí… universidad, vida, universidad, pero aquí estoy. He estado mirando el blog de mi queridísima María y meme ha hecho reír de buena manera (os lo recomiendo) y gracias a ella me he dado cuenta de que dentro de todo lo que pueda estar pasando, soy feliz, si, feliz. De una manera extraña, pero feliz y estoy segura que vosotros también lo sois, aquí os dejo una serie de puntos que me ayudan a saber que dentro de lo que cabe, podemos ser felices, extrañamente felices. Porque todo depende de la actitud que tengas delante de los problemas.
 

  1. Si te levantas con cara de perro, pero eres capaz de decir buenos días, aunque sea a regañadientes, eh! Eres feliz, has sido capaz de decirlo aunque para ti será el peor día de tu vida. Lo importante es la actitud. 

  2. Si sabes apreciar lo que es una ducha caliente y un vaso de leche con Nesquick (cola cao, para los más raritos… *risas*), eres feliz. Eres una persona que sabe apreciar los pequeños detalles y te quedas en ellos.
  3. Si vas en metro y se te escapa pero en vez de pensar que mierda llegare tarde, piensas: mejor, tengo tiempo de escuchar otra canción sin sentir la respiración de alguien mi oreja. Amigo, eres feliz.
  4. Si te da igual ir por la calle recordar algo y sonreír o dar unos pasitos de baile disimulados. Eres feliz.
  5. Si estás muy estresado con trabajos, estudios, parejas, vida en general… pero aun tienes tiempo para disfrutar de una buena canción o de ayudar un amigo en cualquier problema. Eres una persona feliz.
  6. Si compartes habitación y esa persona es simplemente… guarra, pero tú eres capaz de no matarla/o y  hacer limpieza general y recoger sus cosas.  Eres una persona felizmente limpia y tonta. Pero eH! Feliz, feliz. No podrá quitarte tu sonrisa!
  7. Si tienes que estudiar para un examen y lo llevas como el culo, pero eres capaz de bromear de sobre ello, eres feliz. Feliz y desgraciadamente pringado/a. 
  8. Si empalmas toda la noche estudiando y el profe no se presenta y te sientes imbécil, pero piensas: bah para el próximo día me lo sabré mejor, he perdido mi tiempo y me lo quería quitar de encima y la vida es una mierda, pero no pasa nada… a bailar. Eres feliz, feliz y estas en peligro de extinción amigo.
  9. Se capaz de reírte hasta llorar después de haber llorado. Eres feliz.
  10. Si lo das todo en la disco aun sabiendo que al día siguiente tienes que levantarte a las 8 de la mañana para ir a trabajar o para estudiar, eres jodidamente feliz.
  11. Si no te hace falta beber mucho estar que te sales en la party, eres feliz y el alma de las fiestas.
  12. Si tus padres te echan la bronca del mil y tú eres capaz de pensar que pesaos que son pero daría mi vida por ellos, eres feliz y digno de admirar.
  13. Si eres capaz de perdonar y olvidar. Eres feliz.

Estos podrían ser puntos que te harían ver que eres feliz, pero lo más importante es que tu creas que ser feliz no es un estado de ánimo es una manera de vivir. Necesitamos a personas felices en el mundo, porque esas personas son las que hacen de este lugar un sitio más agradable, más ameno, en definitiva más humano.



Que tengáis un feliz jueves, vamos vamos que como personas felices que somos sabemos que ya es casi ¡viernes! 

XOXO

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04 noviembre, 2014

Y así se acostumbra el corazón a olvidar...


A veces pienso que estoy loca, si, loca. Vivo en un mar de incertidumbre que cada día me trastoca más. Pienso que enamorarse es de locos, de personas que se aburren de la normalidad del latido de su corazón y se aferran a una persona que hace que vaya más rápido, que los latido sean más fuertes… adrenalina. Pero lo que no saben es que así como esa persona hace que se aceleren sus latidos, también le regalan la clave para hacer que se frenen, que vayan tan jodidamente lento que te costará saber si aún sigue latiendo. Eso, eso es de estar loco.

Pero nos gusta, nos gusta sentirnos así, sentirnos especiales por momentos. Momentos que no podrás sacar de tu cabeza y que tu corazón querrá repetir una y otra y otra vez, hasta dejar de latir. A ese corazón es al que tenemos que enseñar a olvidar pero no deprisa, porque puede que nuestro corazón se acelere cuando esta con él o ella pero eso no significa que estemos enamorados, nos enamoramos poco a poco, mirada a mirada, sonrisa a sonrisa, y pretender olvidar todo de prisa, eso sí que es estar LOCO.

Tenemos la mala costumbre de querer olvidar antes de tiempo, de querer dejar de amar en un tiempo récord, de querer reír cuando el corazón solo quiere llorar. Tenemos la mala costumbre de resistirnos a la realidad, evadirla. Te levantas un día con ganas de comerte el mundo y  le ves y todo se va a la mierda, o al contrario, estas por los suelos y verle te anima el día y luego te das cuenta de que no debe ser así… y vuelta a empezar.

A eso es a lo que llamo incertidumbre, de repente te conviertes en una persona indecisa que no sabe que debe o no debe hacer. Borras su número de móvil, pero al cabo de 5 minutos lo vuelves a guardar. No rompes sus fotos pero tampoco te atreves  mirarlas y finalmente decides guardarlas en un cajón. Miras la pantalla del móvil rezando para que te hable y luego piensas en lo idiota que es y que le odias. Quieres salir de fiesta porque te dices a ti mismo que es lo que necesitas, bailar y olvidar las penas, y te descubres a ti mismo en medio del suburbio de la gente más solo que cuando estabas en tu habitación.  Nada te hace falta pero sientes que falta todo. No existe guerra entre tu corazón y tu mente… porque sencillamente ninguno de los dos sabe qué quiere.

No lo veo tan de locos, tal vez esa sea la única manera de olvidar. El único que lo sabe es el tiempo, el dichoso tiempo que lo sabe todo. El tiempo que todo el mundo menciona y al que todo el mundo le achaca los problemas. En este caso el tiempo es (tiene que) ser el mejor consejero. El tiempo te consolará, te hará aceptar y te curará; consolará tus sentimientos, te hará aceptar las preguntas sin respuesta y te curará las ganas de querer saber de él o ella. Todo eso poco a poco pasará, o al menos eso dicen…


Y así poco a poco, como animales de costumbres que somos, se acostumbra el corazón a olvidar…